El corte con troquel es uno de los métodos más eficientes para convertir lámina y materiales industriales en piezas repetibles. Cuando el volumen importa, el troquelado reduce el costo por pieza, acelera ciclos de producción y ayuda a mantener calidad estable en lotes medianos y altos.
Entiende la mecánica de corte, el rol del troquel y la relación con calidad y costos.
El corte con troquel separa una pieza mediante un conjunto de punzón y matriz que aplica presión sobre el material hasta que ocurre el cizallamiento. A diferencia de procesos térmicos, aquí el borde se forma por deformación y fractura controlada, lo que permite ciclos rápidos y repetibles.
Un borde troquelado suele presentar zona bruñida, zona de fractura y una rebaba controlable. La calidad final depende del material, espesor, afilado y holgura.
Cómo cambia la inversión y el rendimiento según el tipo de herramental.
Una operación por golpe (corte o punzonado). Ideal para volúmenes bajos/medios.
Varias operaciones en un golpe (por ejemplo, corte + perforaciones).
El fleje avanza por estaciones; maximiza volumen y repetibilidad.
El tipo de troquel debe alinearse con carrera, velocidad, altura de cierre, rigidez y sistema de alimentación. Un troquel progresivo, por ejemplo, exige control estable de avance y protección ante errores de alimentación.
Variables que definen rebaba, perpendicularidad, repetibilidad y variación dimensional.
Si el volumen es bajo, la geometría cambia frecuentemente o necesitas bordes sin zona de fractura, puede ser mejor evaluar alternativas.
Qué pagas al inicio y qué te ahorras en operación cuando sube el volumen.
La inversión se concentra en el herramental y su puesta a punto.
Se reducen con ciclos rápidos, menos mano de obra y repetibilidad.
Mientras más estable sea la pieza y mayor el volumen, mejor el retorno.
Dudas comunes sobre troquelado, calidad, costos y selección de proceso.